La cruzada del atacante solitario
La violencia pública contemporánea no necesita siempre un grupo, un partido, una milicia o una conspiración organizada. A veces basta una persona, la percepción de agravio, una pantalla encendida durante demasiadas horas y un blanco convertido en enemigo absoluto.
El atentado contra Donald Trump, durante la cena de corresponsales en Washington, fue el más reciente eslabón de una cadena difícil de explicar sólo como excepción: individuos aparentemente solos que deciden traducir su mundo interior en violencia pública. Días antes, en Teotihuacán, otro atacante armado abrió fuego contra turistas cerca de la Pirámide de la Luna. En India, un apuñalamiento reciente a dos guardias es investigado como posible caso de radicalización individual. No son episodios idénticos pues no tienen la misma........
