¿Qué república estamos formando?
Lo ocurrido en el colegio Liceo Naval es el resultado de una sociedad pervertida: una sociedad puesta del revés. Como madre y profesora creo que el caso plantea una pregunta que el Derecho penal no puede responder: ¿qué educamos antes de que ocurra el daño? Mónica Alario, en Política sexual de la pornografía, sostiene que la pornografía se ha convertido en la «educación sexual» de las nuevas generaciones. Se pregunta qué encuentran a un clic de distancia niños de ocho a once años y por qué cierta violencia pasa por sexo.
No sabemos qué consumían los involucrados, y el vínculo entre pornografía y conducta violenta es materia de debate. Pero su pregunta interpela a todos nuestros niños, niñas y adolescentes: cuando la violencia se vuelve espectáculo, aprendemos a ver al otro como objeto y a llamar «juego» a la humillación.
Ahí está el problema sistémico. Hemos convertido la educación en una trinchera entre ideologías, mientras casi........
