La guerra que definirá el legado de Trump (y Sánchez)
En los últimos años, el líder supremo iraní, Ali Jamenei, se había convertido en el dirigente internacional más vigilado por los servicios de inteligencia estadounidenses e israelíes. La CIA y el Mossad seguían de cerca sus movimientos y los de su entorno. Para actuar, necesitaban conocer sus coordenadas exactas con cuatro o cinco horas de antelación. Es el tiempo que tardan los cazas israelíes en alcanzar el espacio aéreo iraní y disparar contra los objetivos militares sin ser detectados. La oportunidad se dio el sábado 28 de febrero a las 9:40 horas en Teherán. El hecho de que el líder supremo hubiera accedido a presidir una reunión presencial a plena luz del día con la cúpula de seguridad no es sólo un fallo garrafal del régimen teocrático sino una prueba de que el gran ayatolá había........
