El muro comercial
El proceso de revisión del T-MEC es mucho más que la materia comercial. Es, ni más ni menos, la definición del futuro de América del Norte. Mientras que México busca conservar ventajas para las autopartes, el agro, el acero y el aluminio para mantenerse como punta de lanza en exportaciones; Estados Unidos, en cambio, ve el tratado como una herramienta que ha aumentado la producción de forma desequilibrada para México y como un instrumento perfecto para obtener cooperación en frentes distintos a los comerciales.
No es algo nuevo, pero ahora existe una confirmación tajante. Washington pretende negociar prácticamente toda la relación bilateral: automóviles, acero y agricultura, pero también seguridad fronteriza, migración y hasta el cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944.
Un día antes de viajar a México, Jamieson Greer, Representante Comercial de Estados Unidos, compareció ante el Comité de Finanzas del Senado. Ahí respondió al senador republicano por Texas, John Cornyn, que sería difícil para Donald Trump aceptar la renovación del T-MEC si México no coopera en todas las áreas de la relación. Cornyn llevaba meses presionando para incorporar la entrega de agua del Río Bravo a la revisión comercial. La respuesta confirmó que aunque........
