Un olor de almendras amargas
Los políticos enamorados encierran en sus actuaciones un cierto riesgo para los países en los que ejercen su poder. El amor conduce muchas veces a sinsabores y malentendidos, principalmente porque no se ve, o no se quiere ver, la realidad que todos los demás observan, en ocasiones con inquietud, aun cuando su prudencia les lleva a guardar silencio o también a excusar imprudencias y delitos. Ello es especialmente sangrante cuando el enamorado se muestra ciego a las ambiciones de su amada y las alienta poniendo a su disposición los recursos e influencias,........
