¿Un legado incuestionable?
A Zapatero no le queda ni el «legado incuestionable» que proclaman sus partidarios. Pues si hay algo que objetar en el personaje no es sólo su imputación, sino precisamente su herencia política. Para muestra, aludiré a dos asuntos: el de ETA y el de la economía. En cuanto al primero, señalemos que, cuando asumió la presidencia tras el 11-M, la organización terrorista estaba en las últimas. Desde 2003 apenas pudo cometer atentados –de hecho, llevaba seis meses sin actuar– porque había sido desmantelada tras las 725 detenciones que había encajado........
