Telefónica: valor en caída libre y drenado
En octubre de 2018, el consejo de administración de Telefónica de España recién dirigido por Emilio Gayo aprobó la venta de su filial mexicana: el comprador era el fondo de inversión estadounidense Cerberus Capital Management entonces al mando de Steve Feinberg por unos 2 mil millones de euros, según reveló el diario español La Información. Pero de inmediato, el director de la firma en México de entonces, Carlos Morales, negó públicamente que hubiese tal venta… y la operación nunca se concretó.
Pero 7 años y medio después, el mismo negocio cambió de manos por 450 millones de dólares: menos de una ¼ parte de lo que Cerberos estaba dispuesto a pagar por una empresa que hasta 2019 absorbió inversiones de casi 13 mil millones de dólares.
Pero esto no fue un accidente del mercado, sino una decisión tomada desde la sede en Madrid para dejar de invertir y empezar a drenar la mayor cantidad de recursos, incluso “dándole la vuelta” al SAT. Se puede verificar en los estados financieros de Telefónica que en 2018 canceló por completo el crédito mercantil de su filial mexicana: 350 millones de euros; en 2019 revirtió 454 millones de euros en activos por impuestos diferidos en México, la confesión contable de que ya no esperaban ganancias suficientes.
En noviembre de ese año el consejo de Telefónica, ya en manos de José María Álvarez, declaró urbi et orbi a Hispanoamérica “no estratégica” para su negocio: apagó su propia red y se subió a la de AT&T —un acuerdo que vendió a sus inversionistas como un ahorro de 230 millones de euros al año y........
