Las buscadoras que se quedaron afuera…
La visita a México del Alto Comisionado de la ONU, Volker Türk, era necesaria. No porque fuera a revelar algo nuevo sobre nuestra crisis de desaparecidos, sino porque obliga a mirar desde fuera lo que adentro se ha normalizado: una injusticia de dimensiones intolerables que sigue acumulándose como deuda del Estado.
El espaldarazo final que Türk pareció darle al Gobierno mexicano generó otra polémica. Pero su presencia tuvo un peso innegable para las familias de las víctimas.
“Es para nosotros una esperanza más que se visibilice realmente esta crisis y que no se esconda por parte de nuestras autoridades”, dijo para esta columna Vanessa Gámez, madre de Ana Amelí, joven desaparecida el 12 de julio de 2025 en el Ajusco.
Ella no fue invitada a la reunión ni a la conferencia, pero estuvo ahí. Afuera. Como tantas otras.
“Nos vio afuera, por lo menos nos escuchó unos segundos… le pudimos entregar de propia mano una pequeña carta con las fichas de nuestros desaparecidos”…
Y la escena lo dijo todo: adentro, el discurso institucional; afuera, las madres mendigando atención.
La crisis que la ONU vino a reconocer rebasa ya los 130 mil........
