Se desbordó el sentimiento religioso
A pesar de una realidad sociológica hostil, todavía el nervio católico está vivo. No creo equivocarme al afirmar que lo comprobaremos en la próxima visita a España del Papa León XIV. Y hemos asistido días pasados al fervor popular de la Semana Santa, abarrotados los templos, incontables las procesiones, multiplicados los cofrades y nazarenos, emocionadas las multitudes al pisar las huellas de sus tradiciones religiosas. Seguramente no hay motivo para el optimismo. Pero tampoco el pesimismo debe oscurecer el pensamiento general. El Cristo otra vez crucificado de Kazantzakis........
