¿Quién manda cuando no tienes ganas?
Mi padre tenía una pregunta cada vez que me veía desanimado o con pereza: “¿Quién manda acá: tú o la pereza? ¿Tú o la apatía? ¿Tú o el desgano?”.
Yo era muy joven, pero aquella pregunta se quedó conmigo. No buscaba animarme por unos minutos. Me obligaba a mirar hacia dentro.
A veces sabemos lo que debemos hacer y, aun así, postergamos. Queremos avanzar, pero esperamos a “tener ganas”.........
