menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Magnicharters, el desastre anunciado

13 0
13.04.2026

La suspensión de operaciones de Magnicharters no sólo responde a problemas logísticos, como comunicó la propia empresa, sino a una crisis operativa, financiera y laboral acumulada que termina por estallar cuando su base de pilotos decidió suspender asignaciones de vuelo ante la falta de pago de viáticos durante 13 catorcenas, alrededor de seis meses.

El paro, sustentado en la Ley Federal del Trabajo, deja claro que la compañía ya no tiene capacidad para sostener su operación. La decisión de los pilotos no responde a un conflicto sindical ni político, sino a un incumplimiento directo de obligaciones laborales que terminó por hacer inviable la continuidad operativa, todo equivalente a medio año, subrayando que mantienen disposición para retomar operaciones una vez cubiertos los pagos.

Este punto no es nuevo, es la consecuencia de un deterioro que ya había dado señales. El episodio en el que un piloto retuvo una aeronave en protesta por falta de pago anticipaba un escenario que no fue atendido. Lo que en su momento parecía un hecho aislado hoy se confirma como parte de un problema estructural.

Tras las “pensiones doradas”, ¿siguen las afores?

Pero detrás de este conflicto laboral se encuentra una estructura empresarial debilitada por decisiones acumuladas durante años. Magnicharters, operada por Grupo Aéreo Monterrey S.A. de C.V., pertenece a la familia Bojórquez Maza, integrada por Augusto Bojórquez Maza, Gabriel Bojórquez........

© La Razón