Les molesta España
El pasado lunes toda España pegaba un gozoso brinco, de esos que cuando se producen al unísono hacen temblar suelo y cimientos como si de grados en la escala Richter se tratara. Millones de ciudadanos en sus casas, en las calles, en establecimientos públicos activados como un resorte de confeti rojo y amarillo gracias al gol in extremis de un navarro llamado Mikel Merino, confeso devoto de San Fermín y amante además de defensor de unas fiestas de Pamplona conocidas en todo el mudo no solo por la pasión de Hemingway sino por una proyección mucho más universal y que........
