Selección Nacional, esta vez sí
Se araña la gloria como se puede. En 2014, estando en Bogotá, seguí la transmisión televisiva de la final mundialista con una dosis de irrealidad. Pero no fue el áspero partido entre Alemania y Argentina que culminaría con el triunfo teutón por un solo gol, sino el júbilo que estalló en Colombia cuando sonó el silbatazo final.
Sí, los colombianos eran campeones y así lo gritaban los narradores del encuentro: James Rodríguez se consagraba como el mayor goleador de ese torneo, con ocho tiros acertados en la portería contraria.
¡Viva Colombia!, era la expresión de saber que la felicidad también se obtiene a mordiscos, que no siempre responde a la totalidad de los números, sino al ángulo desde que se observa.
• Un pro 4T y un anti 4T,........
