La marcha por la vida
El 28 de agosto de 1986 la Marcha por la Vida fue cercada por el mayor dispositivo militar-policial desde la guerra del Chaco. Tres divisiones del ejército, fuerzas policiales, apoyadas por la aviación y la naval, fueron la fuerza desplegada para cercar y desmovilizar a una multitud de más de 10.000 ciudadanos, que desde siete días atrás acumulaba su fuerza; su cansino andar difundía su pregón a toda Bolivia: Es por la vida. Los mineros no pueden morir, se clamaba en todos los confines, de la nacionalidad misma se trataba.
Un año atrás se había dictado el DS 21060 que delineaba la nueva política económica y rescataba para sí el monopolio de la actividad política. Se suprimieron conquistas que eran a la vida del minero, la razón de su permanencia en el campamento: la pulpería como centro de abastecimiento, la educación permanente, la salud como un derecho, la estabilidad laboral como garantía de una vejez segura, también se cortaron los contratos de sobreproducción.
Los problemas no eran nuevos: ya el mismo año, en marzo, los mineros presentaron un plan de rehabilitación de sus empresas y lograron que el gobierno de Siles Zuazo desembolsara 10 millones de dólares; las maquinarias y equipos estaban en los puertos y el cambio de política los dejarían encajonados por mucho tiempo. En agosto de 1985 se........
