Urge una ley antiokupación
La propiedad privada constituye uno de los pilares esenciales de una sociedad libre y próspera. No es únicamente un derecho reconocido por nuestro ordenamiento jurídico, sino también una garantía de seguridad para las familias, los ahorradores y quienes, tras años de esfuerzo, han logrado adquirir una vivienda. Cuando ese derecho se ve debilitado, no sólo se perjudica al propietario afectado, sino que se resiente la confianza en el conjunto del sistema institucional.
La okupación ilegal de inmuebles representa precisamente uno de esos fenómenos que erosionan la seguridad jurídica. Resulta difícil explicar a cualquier ciudadano........
