Un moscardón sobre los jueces
El cerebro es como un desván lleno de trastos viejos; acumula recuerdos que creíamos sepultados por el tiempo y el olvido, por la vida; pero no están muertos, sí dormidos, y sin saber cómo ni por qué, un buen día despiertan. «Vamos a contar mentiras, tralará…» es uno de esos recuerdos. Es el estribillo de una cancioncilla de letra inocente, que hilvana absurdo tras absurdo. La cantábamos en el autocar de La Sepulvedana en nuestras excursiones a Valsaín, a donde nos llevaban los buenos dominicos de mi colegio.
«Vamos a contar mentiras, tralará… Vamos a contar mentiras». El estribillo apareció en mi cabeza como un molesto moscardón; no podía espantarlo, no me dejaba leer la prensa. Pero el cerebro –al menos el mío– será un misterio, pero no es tramposo, es leal y me sopló la razón del revoloteo de ese fastidioso moscardón: «Estás leyendo El País». En efecto, se ve que la lectura de tal rotativo debió rozar algún hilo neuronal y activó el dichoso estribillo. Ambos, estribillo y periódico, ayuntados en amigable camaradería.
Todo se explica. Estaba poniéndome al día sobre nuestra actualidad política y judicial, valga la redundancia, y no caí en la cuenta de........
