¿Solo daño reputacional?
El futuro de un país es su población, lo que depende de su demografía y la educación. Mal va si está en caída demográfica, lo que ahora dejo, no así la otra, la educativa, que afecta al futuro, desarrollo y promoción de las nuevas generaciones, sin olvidar a los que ya somos talluditos: un buen sistema educativo garantiza profesionales, que no sea un país donde se enseñoree la chapuza y los chapuceros.
Esto lo digo por una noticia arrinconada por el mundial, los incendios, la invasión mora, el calor y, claro, el eclipse. La noticia es que Cataluña ha quedado excluida del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos, léase el Informe PISA, instrumento de la OCDE que ausculta el rendimiento de los sistemas educativos. El dato es que quedaron excluidos 591 alumnos de la muestra –el 23,22 % de los inicialmente seleccionados, cuando la exclusión admisible es del 5%– por lo que no refleja con fiabilidad al conjunto del alumnado catalán de 15 años. Según leo en la prensa, la mayoría de los excluidos –493– lo fueron por discapacidades cognitivas, emocionales o conductuales; 92 por un dominio insuficiente de la lengua de la prueba y 6 por discapacidad física.
Esto ha dado........
