Los principales países por PIB del mundo están envejeciendo su población
Los últimos datos publicados recientemente sobre natalidad en España registraron 321.164 nacimientos, lo que supone un incremento del 1,0% respecto a 2024, con 3.159 nacimientos más, según la estimación provisional del Instituto Nacional de Estadística, lo que ha marcado un cambio en la tendencia a la baja de los últimos diez años. Sin embargo, este incremento de la natalidad no es suficiente para revertir el saldo vegetativo de la población, pues fue negativo en 122.167 personas.
Los expertos en demografía utilizan dos tasas, la de natalidad y la de fecundidad, con las que miden las expectativas del crecimiento/decrecimiento poblacional.
La tasa de natalidad bruta es el número de nacimientos de una población en un año por cada mil habitantes. España, con 49 millones de habitantes en 2024, contabilizó 318.010 nacimientos. El índice fue 6,49 nacimientos por mil habitantes. La media de las principales economías del planeta, entre las que nos encontramos, fue del 9,36 por mil. Pero que contrasta aún más con las de los países con natalidad fuera de control, como República Centroafricana con una tasa del 46,36 por mil, Somalia con el 42,96 por mil, Chad, con el 42,4 por mil, Níger con 41,89, R. D. Congo con 41,31 por mil, que son los cinco máximos exponentes del número de nacimientos por mil habitantes en 2024.
Si España tuviese una tasa como la de la República Centroafricana, el número de nacimientos hubiera sido de 2.271.640 y no los 318.010 que hubo, es decir, 7,1 veces más nacimientos que los que tuvieron efecto ese año.
El Banco Mundial señala tres zonas del planeta por su crecimiento desmedido en población: África, con una tasa de natalidad del 33,4 por mil; Asia meridional, con el 16,8; y América del Sur, con el 14,3 por mil. En cambio, el resto del planeta da muestras de estabilidad: 9,0 por mil en Asia oriental, 9,8 por mil en Europa, 10,10 en América del Norte y 10,8 por mil en Oceanía.
Por otro lado, otro índice a considerar es la tasa de fertilidad, que tiene en cuenta el número medio de hijos por mujer. Todo lo que no alcance el 2,1 por mujer en edad fértil es envejecimiento de la población.
Entre las 15 mayores economías del planeta, ni siquiera India llega a ese coeficiente del 2,1. Queda en el 1,98, por lo que no hay reemplazo generacional. Le sigue México con un índice de 1,91. En el otro extremo se sitúan Corea del Sur y R. P. China, con el 1,0 y 0,75, respectivamente. Por encima de estos dos países se sitúan, con tasas muy similares, Italia, con 1,21, Japón, con 1,20, y España, con 1,10. Por lo que los 15 principales PIB del mundo están envejeciendo su población.
En contraste, los cinco mayores índices de fecundidad (número medio de hijos por mujer) se concentran también en los cinco países del mundo con mayor tasa de natalidad (nacimientos por mil habitantes): Níger con 6,16 hijos/mujer, Somalia con 6,13, Chad con 6,12, R. P. Congo con 6,05 y R. Centroafricana con 6,01 hijos/mujer. En el planeta hay 97 países que no alcanzan la tasa de relevo intergeneracional del 2,1, mientras que otros 98 la alcanzan y/o la sobrepasan.
Con estos datos podemos determinar que la falta de control de natalidad en el tercer mundo conlleva superpoblación y son los gobiernos de las potencias económicas mundiales quienes deberían tomar cartas en el asunto, ante la inacción de los gobiernos de estos países, mayoritariamente africanos. Pues el exceso de población retrasa el crecimiento económico de estos países subdesarrollados y crea problemas de seguridad y convivencia en los países, especialmente europeos, a donde intentan migrar.
Dos de las grandes economías del planeta, las dos con mayor número de habitantes, R.P. China e India, deben su actual desarrollo económico al control de natalidad; sin él, la renta per cápita estaría a niveles africanos.
Si la Unión Europea, la principal afectada por el envejecimiento de la población, no toma medidas para fomentar la natalidad apoyando la crianza de los hijos con inversión pública, tendrá que implementar medidas de control de fronteras, de lo contrario, es de esperar un desplazamiento de millones de subsaharianos en pocos años, ya que la ONU calcula que el 40% de los nacimientos en el mundo se producirán en 2050 en esta zona del planeta.
