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La calidad de la «novedosa» democracia sanchista

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25.03.2026

El plantón de la sección de Sumar en el Gobierno –5 ministros, incluida la vicepresidenta 2ª Yolanda Díaz– al Consejo de Ministros del martes de la pasada semana es una novedad que aporta el sanchismo al régimen constitucional de 1978. Ese plantón obligó a tener que retrasar su comienzo en más de 2 horas respecto a la prevista en su convocatoria, con los restantes miembros del gobierno esperando en la Moncloa. El motivo ya sabemos que fue la exigencia de Sumar de incorporar medidas sobre la vivienda en el «decreto anticrisis», lo que consiguieron incorporándose al Consejo de Ministros para aprobar finalmente no 1, sino 2 Reales Decretos Ley. Esta «novedad» se suma a una serie de ellas que comenzaron con el sanchismo, obligando a la repetición de elecciones generales, lo que no había sucedido nunca hasta ser Sánchez el candidato socialista en 2015, siendo repetidas en 2016. Pretendía obligar a convocarlas por tercera vez, lo que motivó que el Comité Federal de su partido, PSOE, le cesara el 1º de octubre de aquel mismo año. Tras recuperar el mando en Ferraz, promovió una moción de censura (con 85 diputados…) que fue la primera –y hasta ahora también la única– triunfadora. Y no acabó ahí, pues en 2019 volvió a obligar a repetirlas, que es una prueba irrefutable de la ruptura con «normas no escritas», pero vigentes hasta entonces en nuestra democracia, facilitando el partido derrotado –PSOE/PP– la investidura de la candidatura ganadora para evitarlo. Otra de las novedades políticas aportadas por el sanchismo a la democracia parlamentaria ha sido la de no haber aprobado ningunos Presupuestos en toda la legislatura, dada su minoría parlamentaria. Conviene recordarlo, por cuanto la memoria –ni la histórica ni la democrática– debe olvidar que la moción de censura al gobierno del PP, que le posibilitó el acceso al Gobierno, la fundamentó sobre la necesidad de «garantizar la calidad de nuestra democracia». Que, en nombre del Grupo Parlamentario Socialista, la defendió desde la tribuna del Congreso el diputado José Luis Ábalos, presentando a su grupo como garante de «la lucha contra la corrupción». Esta semana, la sección gubernamental de Sumar ha incorporado otra llamativa novedad al ranking sanchista en la materia. Hasta ahora, lo normal en una democracia era que fuera la oposición quien convocara a la ciudadanía a manifestarse en la calle contra el Gobierno por una determinada iniciativa. La novedad es que ahora es el Gobierno quien anima a la población a manifestarse en la calle contra la oposición. Lo promueve la vicepresidenta 2.ª sanchista para que la oposición le apruebe su RDL sobre la vivienda. La calidad de la novedosa democracia sanchista.


© La Razón