Administrar el conflicto y patear el bote
El Gobierno debería preguntarse seriamente por qué las cosas en las últimas semanas han llegado a los límites.
Bajo la dinámica en donde todo tiende a minimizarse, lo que pasó con la CNTE, que no ha pasado, obliga al Gobierno a revisar sus estrategias, porque en el fondo la falta de estructura en ellas llevó a los capitalinos, junto con otros estados del país, a que por enésima vez fuéramos rehenes de los manifestantes y gobernantes.
La noche previa a la inauguración fue un caos. El Gobierno capitalino intentaba dialogar con los manifestantes y éstos materialmente corrieron al secretario de Gobierno, que también juega a las veces de “protagonista” en las redes.
La Presidenta entró en una narrativa contradictoria. Hace algunos meses reconocía a los maestros de manera importante y significativa porque, además, en algún sentido, eran sus aliados. Todo fue cambiando cuando los problemas se agudizaron y la CNTE mantuvo el nivel belicoso de sus denuncias.
Va de nuevo: Lo que han........
