“Examen de control”. Secuelas
No le va a hacer fácil a la UNAM pasar la página con el tema de los exámenes de admisión.
Muchos de los aspirantes rechazados están peleando lo que consideran su derecho a ingresar. La comisión que investiga el caso ha concluido que habrá que aplicar un “examen de control” en el cual participen las y los aspirantes que hayan obtenido un determinado número de aciertos, lo cual les permite de nuevo participar a través de esta alternativa.
Difícilmente se le podrán ofrecer alternativas a todas y todos que no alcanzaron determinado número de aciertos debido a que no se tienen elementos para la nueva posibilidad, una suerte de segunda oportunidad.
Ayer varios estudiantes y sus familiares protestaron en CU exigiendo que no se aplique de nuevo un examen y que quienes aprobaron se les otorgue el ingreso. Como están las cosas, no hay manera de que esto pudiera presentarse. La comisión ha hecho una escrupulosa revisión tratando, por encima de todo, que los estudiantes que hayan tenido un primer examen positivo, haya sido como fuere, se les otorgue la oportunidad de ingresar a la UNAM.
Lo que sigue siendo prioritario es saber exactamente qué fue lo que pasó, y cómo se pudo difundir el examen o el que alguien lo haya hecho en sustitución del estudiante que se hubiera registrado.
Esto es un pendiente importante, porque a pesar de que el asunto ya se está investigando requiere de una respuesta pronta, al final de todo quien queda expuesta es la UNAM. Hasta ahora la Universidad ha actuado con rapidez y todo indica que con efectividad.
El problema está en lo que pudo pasar al interior de la institución que permitió que se presentaran todas estas irregularidades, lo que incluye la responsabilidad que pueda tener la empresa que organiza los exámenes.
Es difícil para los estudiantes el estar en un escenario como éste. En algún sentido quienes no entraron en el juego de la trampa, con justa razón han de estar sorprendidos y........
