Dulce melancolía
¿Podrían imaginarse La guerra de las galaxias sin la música de John Williams? ¿Cinema Paradiso sin la música de Ennio Morricone? ¿Gladiador sin la música de Hans Zimmer y Lisa Gerrard?
Sumando al poder narrativo y emocional que alimenta a aquellas imágenes inolvidables del lenguaje cinematográfico, la banda sonora se ha convertido en un propio e independiente fenómeno cultural.
Tanto la Orquesta Sinfónica de Chicago como la Orquesta Filarmónica de la UNAM han interpretado la música de Williams; la Orquesta Filarmónica Real de Londres ejecuta bandas sonoras en vivo mientras simultáneamente los filmes se proyectan para el público. En el año 2007, se produjo un álbum titulado Todos amamos a Morricone, en el que varios músicos fueron invitados para........
