El País: 50 años de un periodismo extraordinario
No paso un día sin haber leído El País. A sus columnistas, a sus viñetas, a sus reportajes, a sus crónicas, a sus denuncias. No paso un fin de semana sin que me zambulla tardes enteras en las revistas dominicales como El País Semanal, Babelia, Ideas, Negocios, Planeta Futuro entre otras secciones extraordinarias. Sus entrevistas a los pensadores más relevantes de la historia contemporánea y sus hipnotizantes enfoques son de una cuantía muy valiosa. Nos informan, nos orientan y enriquecen nuestras perspectivas académicas y periodísticas. No pasa una mañana casi de madrugada, antes de comenzar una jornada laboral, que no lea a uno – de los tantísimos – columnistas con sus visiones sesudas y hasta premonitorias de coyunturas regionales y globalistas. No paso una sola oportunidad de pedirle a un amigo que cuando me anoticia que está de viaje por la tierra de Cervantes, Quevedo, Lorca, Savater, Unamuno, Pérez Reverte, Rosa Montero, Aramburu entre muchísimos más autores que junto al mítico Javier Marías, fueron y son inspiración diaria para escribir mis propias columnas semanales, le encargue que me compre una edición – cualquiera -, de El País y que me la haga llegar impresa por estos lares. Cual sibarita, hojeo, observo, pongo detalle en su diseño, en la resolución de ciertas noticias duras, de enfoques distintos fuera de los habituales; no dejo un centímetro que no haya leído. Nada tiene desperdicio. Nada es relleno ni mampostería.
Son 50 años de un periodismo exquisito. De valentía, de coraje y de compromiso con sus lectores. Y rescato un........
