Error estratégico
Rocío Nahle se ha plantado ante todo su gabinete y soltado con el puño en la mesa: “no se les olvide, este Estado es mío”. Es una frase que retrata de cuerpo completo a la gobernadora de Veracruz que no extraña a integrantes de la cúpula de la 4T, quienes reconocen que cada día es más difícil trabajar con ella desde diferentes secretarías del gobierno federal.
Situación complicada cuando se trata de un estado estratégico para el proyecto de nación de la 4T: es la cuarta entidad más poblada del país con poco más de 8 millones de habitantes —sólo por debajo de Estado de México, Ciudad de México y Jalisco—, cuenta con una ubicación estratégica mundial, es una de las cinco entidades que aportan el 51.3% del PIB y tiene el cuarto padrón electoral más grande del país con más de 6 millones de votantes.
Y Nahle lleva 13 meses de gestión y su caída en picada, en lo que respecta al respaldo ciudadano, no la detiene nadie, por el contrario, hoy es la gobernadora peor evaluada del país. Esto es resultado de un ejercicio marcado por la indolencia, la confrontación, el desdén y la falta de resultados que han obligado a que en Palacio Nacional vean la forma de “cómo echarle la mano”.
Pero está difícil ayudar a quien nublado por la soberbia y la prepotencia no quiere ser ayudado y comete error tras error. Todos dentro de Morena y en Palacio Nacional conocen que es una persona prácticamente intratable y que el poder lo ejerce sobajando, humillando y exhibiendo a sus colaboradores… lamentable.
El último movimiento provocado por Nahle fue la salida del prestigiado médico Valentín Herrera de su gobierno. Se trata de un personaje reconocido nacional e........
