El CGPJ y la lapidación de Peinado
Hace tiempo que La Moncloa esperaba una oportunidad para castigar al juez Peinado por tener la osadía de investigar a la mujer de Sánchez. Y toda buena acción, en este caso defender que todos somos iguales ante la ley, tiene su justo castigo. No sé por qué deslizó la especulación de que los escoltas de Begoña Gómez, «bien por iniciativa propia o siguiendo órdenes de sus superiores jerárquicos», podrían colaborar en facilitar su fuga impidiendo que «la acusada se encuentre a disposición de la justicia». El objetivo era justificar las medidas cautelares de entregar el pasaporte y comparecer ante el juzgado dos veces al mes. Fue una........
