Desde la terraza de La Mareta
No es lo mismo ver la crisis de Ceuta desde esta ciudad o cómodamente tumbado en la terraza de La Mareta mientras un camarero de la residencia Real te sirve un refresco o en los destinos vacacionales elegidos por los ministros. No es aventurado afirmar que la situación es catastrófica. A estas alturas sabemos que han sido agredidas varias mujeres, se han producido robos y otras actitudes violentas. La realidad es que todo está lejos de ser normal, tal como fue anunciado por el Gobierno con la frivolidad que le caracteriza. A Sánchez le importa un pepino la crisis de Ceuta, salvo en la medida en que le pueda afectar electoralmente. Ceuta y Melilla........
