La culpa fue de Trump
Cuando el 17 de agosto de 2017 unos terroristas islamistas a bordo de una furgoneta atropellaron mortalmente a 16 personas en Barcelona, hubo quien dirigió el dedo acusador hacia Ada Colau. La tesis era tan peregrina como estúpida: «La alcaldesa facilitó el atentado al haber retirado los bolardos que protegían el carril peatonal central de Las Ramblas de la vía de circulación». Una chorrada como cualquier otra toda vez que los miembros del Estado Islámico, cuyo líder estaba curiosamente controlado por el CNI, disponían de otros miles de lugares para llevarse por delante a decenas de personas. Los pasos de cebra de la Diagonal, la Gran Vía o el Paseo de Gracia sin ir más lejos. Los atentados son culpa de quien los perpetra, de quien los ordena y, por supuesto, de quien los inspira. El domingo se volvió a repetir la historia con el atentado frustrado contra Donald Trump en Washington. La........
