Futuro para Almaraz
La cruzada demencial del Gobierno y la izquierda contra la energía nuclear, representado en su plan de apagón de las centrales, debe tener sus días contados. El cambio político traerá también de la mano la convergencia con el consenso global energético que apuesta sin matices por esa fuente segura, eficiente y verde y especialmente con los planes de la inmensa mayoría de nuestros socios europeos. La ideología sectaria como acelerante corrosivo del futuro, que niega la razón y la evidencia, socava el interés general de España y de la propia Unión. Por eso, que en la central de Almaraz se opere y se ejecuten actuaciones de mantenimiento y renovación con la vista puesta en décadas sin atender al calendario gubernamental de clausura, como adelantamos hoy, es una señal inequívoca de que la incontestable realidad se impondrá finalmente a la demagogia y el populismo. Y lo celebramos.
