Veinticinco
Para algunos el veinticinco parece ser un número cualquiera. No es una cifra redonda ni espectacular, no impone como el cien ni intimida como el cincuenta. Es una fracción, una cuarta parte de algo. A los veinticinco años ya eres lo suficientemente maduro para hacerte cargo de tu vida, pero sigues siendo demasiado joven para entender tu propósito en ella. Es un porcentaje que apenas llama la atención en una encuesta. En la vida diaria el veinticinco pasa inadvertido, es una cifra que no pinta. El veinticinco tampoco inaugura nada. No marca décadas, no celebra centenarios, no tiene carga simbólica, no abre ciclos ni los cierra. No es mayoría absoluta, no es cifra récord, no es tendencia nacional. Es un dato más en una lista.
Sin embargo, veinticinco fueron los elementos caídos en la operación militar emprendida para capturar a Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, El Mencho.
Ahí el veinticinco deja de ser un simple número para convertirse en la suma real de ausencias que ocuparán la memoria de veinticinco familias que quedan incompletas. Veinticinco héroes y heroínas que no podrán regresar a casa. Veinticinco vidas que se perdieron para evitar que millones de mexicanos siguieran sufriendo el flagelo........
