Claudia contra la Hidra del huachicol
La Hidra era una criatura que vivía escondida en un pantano y tenía varias cabezas. Cada vez que Hércules cortaba una, aparecían dos nuevas. El problema no era únicamente la fuerza de la Hidra, sino que una de sus cabezas era inmortal. Hércules entendió entonces que no bastaba con seguir golpeando, tenía que cambiar de estrategia. Mientras él cortaba las cabezas, su sobrino Yolao quemaba las heridas para impedir que volvieran a crecer. Al final, la cabeza inmortal fue enterrada debajo de una enorme roca.
Eso mismo sucede en México con el delito del huachicol. Durante mucho tiempo se habló de tomas clandestinas y de personas robando gasolina con bidones, o algunas conectadas a las líneas de Pemex para “ordeñarlas”, sin embargo, la realidad es que construyeron un monstruo de muchas cabezas. Empresas, pipas, ferrocarriles, barcos, aduanas, centros de almacenamiento, refinerías clandestinas, funcionarios y grupos criminales, todos eran una cabeza que se complementaban entre sí. Cada vez que se le cortaba una........
