Literatura y empresa: dos casos
William Shakespeare y James Joyce tuvieron inquietudes empresariales, aunque de magnitud diferente.
Shakespeare no solo fue un escritor que gozó de gran éxito en vida, sino que fue empresario de sus propias obras, porque invirtió en dos teatros que fueron rentables: el Blackfriars y sobre todo el Globe, un recinto con capacidad para 2.000 personas –la mayoría de pie. Shakespeare pudo ganar allí 500 libras anuales. Para que nos demos una idea, New Place, la buena casa que compró en Stratford, costó 60 libras. Murió con propiedades y dinero, dejando una buena........
