México: el colapso del tejido social
México se ha convertido en uno de los países más peligrosos para ser niño, niña, adolescente o mujer.
De acuerdo con datos de la OCDE, nuestro país ocupa el primer lugar en violencia infantil entre sus países miembros y lidera los índices de violencia física, abuso sexual y homicidios contra menores de 14 años.
Niñas y niños golpeados, violados, torturados y asesinados muchas veces por las mismas personas que deberían protegerlos.
Y ni cuentas tiene ahí
La mayoría de las agresiones ocurren dentro del círculo cercano de las víctimas: padres, padrastros, familiares, vecinos o personas de confianza.
Y aunque las denuncias han aumentado, el subregistro sigue siendo enorme, porque millones de menores nunca hablan por miedo, amenazas o vergüenza.
México no sólo enfrenta una crisis de inseguridad en las calles. También vive una emergencia brutal dentro de las casas. La violencia intrafamiliar, el abuso sexual y el abandono institucional son algo cotidiano.
Y cada vez hay más menores de edad y adolescentes que también se están convirtiendo en victimarios.
Jóvenes que matan a la familia entera de su novia, suegras que asesinan a sus nueras por disputarse el amor del hijo, madres que acaban con la vida de sus niños, parejas que matan a sus mujeres.
La pregunta es muy seria: ¿qué está pasando con el tejido social en México?
Hay una crisis social profunda y no hay políticas públicas que la estén atendiendo, ni siquiera volteando a ver. Hace unas semanas supimos del asesinato de Carolina Flores, de 26 años, exreina de belleza.
El pasado 15 de abril estaba en su departamento en la colonia Polanco, en la Ciudad de México. Su suegra, Erika María Herrera, la........
