El peligro de la geoingeniería
Desde que la inteligencia artificial (IA) generativa irrumpió masivamente en 2022, el clima del planeta ha empeorado. 2025 alcanzó 1.43 grados Celsius por encima del promedio registrado de 1850 a 1900. El mar se calienta y los glaciares derretidos causan deslaves asesinos, como en Nepal y el Gran Cañón. Apenas nos queda tiempo para reducir emisiones y adaptarnos, antes de llegar a un escenario de colapso.
Reaparece, en este contexto, una propuesta que durante décadas habíamos descartado: la geoingeniería solar. ¿Quién se atreve a modificar deliberadamente la atmósfera o la cantidad de radiación solar que llega al planeta? El sentido común nos lleva a rechazarlo porque podrían producirse efectos regionales imprevisibles, alterar patrones de lluvia y generarse nuevos riesgos ecológicos, adicionales al que se quiere........
