Los nuevos ganadores de la guerra comercial
Estamos frente a una histórica reorganización del comercio manufacturero de Estados Unidos desde el inicio de la guerra comercial con China en 2018. Ocho años después, el objetivo de reducir la dependencia manufacturera del exterior no se ha cumplido. Lo que sí cambió fue la geografía de los proveedores y la naturaleza de la competencia internacional.
Los aranceles impulsados por la administración de Donald Trump modificaron de manera importante la estructura de las importaciones estadounidenses, pero no redujeron el déficit manufacturero. Entre enero y mayo de 2018 y el mismo periodo de 2026, el déficit pasó de 294 mil millones de dólares (mmdd) a 420 mmdd, impulsado principalmente por las manufacturas de mayor contenido tecnológico. Más que un proceso de relocalización industrial hacia Estados Unidos, la evidencia muestra una redistribución de la producción entre nuevos países exportadores.
La principal transformación ocurrió en la participación de mercado. China, que en 2018 dominaba ampliamente las manufacturas importadas por Estados Unidos, perdió 15.3 puntos porcentuales hasta reducir su participación a 7.7%........
