menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La disciplina militar

25 0
30.07.2026

Francisco Franco. / Europa Press

El 90 aniversario del golpe de Estado de 18 de julio de 1936, y el incidente entre un Teniente General y un General de la guardia civil, motivan una reflexión jurídica sobra la disciplina militar que es la norma fundamental de conducta que garantiza la eficacia, cohesión y operatividad de las fuerzas armadas, basadas en la obediencia, el honor y un alto sentido del deber, que exige el cumplimiento exacto de las órdenes y no anula la iniciativa individual, sino que canaliza el esfuerzo colectivo. La disciplina es la columna vertebral del Ejercito.

La guerra civil se produjo porque el ejército se dividió. Los alzados, olvidando que la disciplina está por encima del honor que invocaban, vulneraron la disciplina militar y desobedecieron a sus superiores y al Estado Mayor, dando un golpe de estado el 18 de julio de 1936, apoyado por Hitler y Moussolini, que fracaso a las 24 horas, y dio lugar a una guerra civil atroz que causó entre 500.000 y 735.000 víctimas mortales, de las cuales entre 150.000 y 200.000 combatientes muertos en el frente, cerca de 200.000 personas fallecidas a causa de la represión en ambos bandos, y cientos de miles de víctimas por desnutrición y enfermedades derivadas del conflicto. De haberse producido el golpe de Estado por el Ejercito unido, se hubiera evitado la guerra civil, como sucedió con el golpe de Estado unos años antes del General Primo de Rivera, el más humanitario de los dictadores, apoyado por todo el ejercito unido, sin que se produjera un solo muerto.

Nunca jamás se había vertido tanta sangre de jefes militares de alta graduación. Los primeros defensores de la República, las primeras víctimas del alzamiento del 18 de julio de 1936, no fueron los gobernadores civiles, ni los alcaldes, ni los diputados a Cortes, ni los miembros de partidos políticos de izquierdas o de sindicatos obreros, sino los generales con mando en el Ejército. Sólo se sublevó un general de los ocho capitanes generales que mandaban las ocho regiones militares en que estaba dividido el país, que fueron destituidos o fusilados. Del total de veintiún oficiales generales de mayor graduación dentro del Ejército, diecisiete permanecieron fieles al Gobierno de la República, y fueron fusilados al no haber tenido tiempo de abandonar el........

© La Provincia