Capitalidades
La alcaldesa, Carolina Darias, junto al concejal Francisco Hernández Spínola. / LP/DLP / LPR
Cualquier proyecto para conseguir que una ciudad como Las Palmas de Gran Canaria sea declarada capital europea de la cultura demanda una reflexión previa. No una reflexión en el pleno municipal, sino un proceso de meditación y análisis abierto a la sociedad civil. Por supuesto, no suele ocurrir. Estas cosas se le ocurren a un alcalde al que un asesor medio dormido se lo comenta y queda encantado pensando en el bello penacho con el que podrá adornar su histórico alguacilazgo. Esto se remonta a los años de Augusto Hidalgo como alcalde. La herencia del hoy vicepresidente del Cabildo de Gran Canaria consistió en una combinación insoportable entre trivialidad y grandilocuencia mientras seguían degradándose año a año los servicios públicos. El proyecto – como toda la desastrosa gestión anterior – lo heredó Carolina Darias, quien finalmente presentó la candidatura en las últimas semanas del pasado año. ¿Necesitaba Las Palmas de Gran Canaria esta capitalidad reconocida........
