Lo que se pierde por ahí
Lo que se pierde por ahí / La Provincia
Mi función favorita del iPhone es la de buscar dispositivos. Los cascos tienen un algo que les permite ser perseguidos, encontrados en cualquier lugar en el que se pierdan a través de un mapita que va señalando sus movimientos: yo he llegado a encontrar bolsos extraviados gracias a esa magia tecnológica que da un poco de miedito. Lo que me fascina, sin embargo, no es eso, sino la solución que hay para cuando estás en un lugar de una escala tan pequeña que el mapa falla (una casa, espacio tan enorme para el cuerpo, espacio tan chiquito en el mundo, y un mapa no señala nunca el fondo de una gaveta la de arriba no la de abajo a la izquierda tras el paquete de pañuelos de Sonic). Un pitido. Un botón que pulsas en el móvil para que los cascos empiecen con una musiquita que te permitirá seguir el sonido y dar con ellos. Es un momento muy divertido, porque tienes unos pocos segundos para moverte hasta ir dando con dónde suena más el ruido y llegar a levantar ese cojín, justo ese cojín.
No me gusta tanto esa función por razones prácticas, aunque es........
