Lo más caro del mundo no se puede comprar
Vivimos en una época donde todo parece tener precio. El éxito, la comodidad, la educación, los viajes. Incluso el tiempo se ha convertido en una moneda que administramos con cautela. Y sin embargo, entre tanto que perseguimos, olvidamos que lo más valioso de la vida no se compra. No se compra la paz, una conversación sincera, la confianza, ni el amor, ni la salud emocional. Tampoco se compra la gratitud. Es curioso. Nunca tuvimos tantas herramientas ni tantas posibilidades al alcance de la mano. Accedemos a información del mundo entero, hablamos con alguien a miles de kilómetros, resolvemos en minutos lo que antes tomaba días. Y aun así, cada vez hay más personas agotadas, convencidas de que les falta algo para ser felices: más dinero,........
