Muchas manos, una oportunidad
Hay algo que esta emergencia nos ha recordado: la solidaridad también construye ciudad. En los últimos días hemos visto a jóvenes convocando ayudas desde sus teléfonos, redes sociales conectando personas a cientos de kilómetros, familias recogiendo alimentos, empresas prestando vehículos y camiones saliendo hacia los territorios más afectados. Una generación que muchas veces cuestionamos por su relación con las pantallas nos está demostrando que esas mismas redes pueden convertirse en herramientas extraordinarias para organizarse, ayudar y llegar donde más se necesita.Hoy muchas familias necesitan algo tan básico como un techo. Y seguramente, en medio de la urgencia, tendremos que reubicar, demoler, reconstruir y levantar nuevas viviendas. Hospitales y escuelas serán prioridad. Pero después de la emergencia visible vendrá otra que también merece nuestra atención: la de quienes necesitan reparar un techo, cambiar una pieza, hacer una reparación locativa o........
