Comprar para reconstruir
En medio del horror que causaron los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 hubo un hecho que siempre me llamó la atención: la primera alocución del entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush. Tras los lógicos mensajes de condolencia, repudio y llamados a la unidad nacional, el mandatario sostuvo: «Nuestras instituciones financieras siguen siendo fuertes y la economía estadounidense también estará abierta para los negocios».Después de ese open for business, pronunciado la misma noche de los atentados, vinieron muchas otras invitaciones, entre ellas, a no dejar de volar y a seguir consumiendo. Yo vivía en Estados Unidos y, además de sorprenderme por las palabras de Bush, me resultaba impactante comprobar que la mayoría de los ciudadanos parecían sintonizarse con ese mensaje. En ese momento asumía que, en medio de una tragedia de semejante........
