La muerte y Don Quijote
Tal vez la cuestión fundamental de la vida humana -y de toda filosofía personal-, la planteó Shakespeare en aquel monólogo cuando Hamlet se pregunta: “ser o no ser, he aquí el dilema”. Este, personaje sobre manera lúcido, a veces hasta el desequilibrio, muere sin haber despejado esa inquietud vital. En cambio, Don Quijote no tuvo esas dudas. En vida fue decidido caballero andante. Por eso me ha inquietado la forma como Cervantes narra sus últimas horas. Su arrepentimiento, extremado en ese trance. Este Hidalgo, de pronto, en esos momentos se torna lúcido, renuncia a lo que fue, recuerda sus locuras y no solo abjura de ellas, sino que amenaza a su sobrina con desheredarla, caso llegare a casarse con alguien que hubiese leído tan solo........
