El 2025 no fue un gran año, pero fue un año que nos transformó
Cuando el año termina, muchos hacen balances desde una lógica implacable: lo que se logró, lo que no se logró y lo que “debería” haberse alcanzado. Metas cumplidas, cifras, resultados visibles. Y cuando esa lista no es tan larga como se esperaba, aparece la frustración, la culpa o la sensación de haber fallado, de habernos quedado en el camino. Pero tal vez no estamos haciendo la pregunta acertada.
Porque el mayor aprendizaje de este año no fue lo que logramos, sino en quién nos convertirmos mientras lo intentábamos.
Este año nos puso a prueba de manera silenciosa. Nos exigió más paciencia, más inteligencia emocional, más capacidad de adaptación y nos disminuyó la capacidad de asombro, que........
