El liderazgo no es para “líderes”
Mis mayores conflictos son lingüísticos. Suelo enfrentarme contra los eufemismos de los medios de comunicación. “Cuerpo sin vida”, como si decir cadáver fuera un crimen; “recursos humanos”, para denominar la oficina de personal donde hay de todo, menos humanidad. Ahora están de moda las “habilidades blandas”, cuyo nombre no significa nada. Es una adaptación de “soft skills”, que nombra como blando a lo que en realidad nos sostiene. El lenguaje empobrecido produce prácticas empobrecidas, sin duda. Adaptabilidad, inteligencia emocional, trabajo en equipo, comunicación, liderazgo: eso es lo blando. Lo duro serían habilidades certificadas por un diploma. ¿Y lo humano? ¿Dónde quedó la coherencia? ¿La hemos tenido? Hoy me cuesta concebir la esencia del liderazgo cuando hay que desprenderlo de contextos corporativos que han aprisionado el universo semántico de saber liderar. Hemos........
