Cuando debatir deja de ser un derecho
En campaña presidencial hay silencios que dicen más que mil discursos. Y uno de ellos es la ausencia de debates. No como accidente, sino como estrategia. No como excepción, sino como práctica. Ese vacío debería preocuparnos más de lo que parece.Porque los debates no son un espectáculo opcional ni un gesto de cortesía entre candidatos. Son, en esencia, un derecho de los ciudadanos. En una democracia seria, los electores no solo votan: comparan, contrastan, cuestionan. Y para eso necesitan ver a quienes aspiran al poder confrontar ideas en condiciones abiertas, simétricas y públicas.En la mayoría de países, es cierto, los debates no están escritos en piedra como una obligación jurídica. En Estados Unidos, candidatos como Donald Trump o Joe Biden no deciden........
