Fernando Merchán: insostenible
Cuando los caldenses hablamos de Aerocafé nos remitimos necesariamente a una esperanza, una ilusión y un propósito que han pasado por nuestras mentes y acciones durante los últimos cuarenta años. Rememoramos cuando podíamos juntarnos a pensar en grande y a proyectarnos como eje financiero, fortaleza industrial, centro cafetero y agrícola, meridiano cultural, y departamento modelo de Colombia.
Y nos remitimos a ello con tristeza, añoranza y muchas veces desespero e impotencia. Porque ese Caldas de antaño se quedó paralizado en el tiempo y le dio paso a un Caldas donde los supuestos líderes brillan por su egoísmo, narcisismo y ambición personal. Y, aprovechando ese desastre, se dan paso los políticos abusadores que ven en las rencillas de la gente buena, la oportunidad para apoderarse de lo público y........
