No es una deuda bancaria, es la vida de un niño o niña
Es cierto que cuando una mujer reclama los derechos de su niño o niña no lo hace para mendigar, pedir un favor o pedir concesiones; lo hace para proteger sus derechos y con la única intención de garantizar su dignidad, mejorar su bienestar y calidad de vida. Las mujeres no pueden seguir asumiendo grandes cargas económicas, sumadas a las labores de cuidado y crianza que realizan mientras trabajan y maternan. Estoy segura de que, si la niñez pudiera tocar la puerta de un juez, hablaría de la angustia de su madre por no poder cubrir todas sus necesidades y se preguntaría por qué el padre no cumple con sus responsabilidades. La violencia económica en la familia es más común de lo que imaginamos. Muchas mujeres enfrentan cuestionamientos diarios sobre la forma como distribuyen la cuota alimentaria de sus hijos e hijas, lo que puede afectar la percepción de su........
