Hablemos de Libros: Justiniano, mucho más que códigos
En las clases de derecho supe por primera vez de Justiniano y se hablaba de su código. Parecía haber sido un importante reformador del imperio romano en el ala de Constantinopla, pero más allá de ello poco sabía de su importancia entre la pléyade de emperadores romanos.
Era claro que sobre las bases de su codificación de normas se construyeron luego modernos códigos como el de Napoleón y el mismo Civil colombiano de don Andrés Bello, basado en aquel. Es conocido como Corpus iuris civilis y fue el primer intento por compilar las normas y permitir un orden codificado que facilitara la toma de decisiones en derecho.
Desde hace días tenía a mano, en el creciente cerro de pendientes, la lectura de Justiniano emperador, soldado, santo, libro del historiador Peter Sarris, y pude descubrir parte de esa historia de la edad media, donde el cristianismo empieza a consolidar su institucionalidad y también a imponer la intolerancia de la que antes sus mártires habían sido víctimas. En materia de religión parece que siempre hay lugar a que el perseguido se convierta en perseguidor.
Justiniano gobernó el ala oriental del imperio romano desde el 542 hasta el 565 y ese largo reinado para su época le permitió también consolidar proyectos clave de todo tipo, tanto jurídicos, arquitectónicos, artísticos y, sobre todo, teológicos. Su influencia fue clave para consolidar la idea de la Santísima Trinidad y atacar a los arrianos que negaban la divinidad de Cristo, lo que llevó a duras batallas mucho más que........
