Hablemos de libros: Gonzalo Arango, 50 años después
Gonzalo Arango le dio a la colombianidad algo más fuerte que su obra literaria, legó un movimiento literario, no forzado por la fecha de nacimiento de sus autores o por el abuso de las metáforas y los adjetivos; no, por una idea común del escribir.Falleció a los 45 años en un accidente de tránsito en las carreteras de Cundinamarca, pero 50 años después, el nadaísmo sigue siendo motivo de estudio y excusa para la rebeldía juvenil, una oportunidad para escribir diferente, desde los elementos de la cotidianidad.No llegó a ser un poeta tan reconocido como sus discípulos, pero de eso se tratan las mentorías, de labrar caminos para que otros lleguen más lejos como Jotamario Arbeláez, Pablus Gallinazo o Eduardo Escobar.Tuve la fortuna de conocer el nadaísmo desde el colegio, cuando ya era un movimiento que sonaba a antigüedad. No estaba en los libros de estudio, pero mi tío Alfonso, el autor de Los cuentos del tío Ramón, del que hablé hace poco aquí, nos los presentaba como un movimiento literario y filosófico.Empecé a leer con extrañeza esos versos que mostraban la cotidianidad y que, para mí, devoto seguidor de los........
