Hablemos de libros: El tío de mi tío
Ramón era el tío de mis tíos y de mi mamá, lo que llamamos tío-abuelo. Recuerdo que tenía una casa humilde en la calle que conducía al Hospital en la república independiente de Pensilvania. Como tenía una tienda allí, me gustaba cuando caminábamos con mis papás por esa zona porque era una excusa para que nos invitaran allí a tomar gaseosa y a algún mecato, podía ser parva, obvio.
Aunque lo que más recordamos del tío Ramón las nuevas generaciones son los relatos que contaba en las reuniones familiares en la sala de mi casa. Empezaba a relatar sus experiencias con espantos, brujas y otros fantasmas, evocando su juventud en el campo. Mis primos más pequeños, muchos de ellos de Bogotá o Manizales, quedaban cautivados e impresionados por esos cuentos y aún nos reímos de ello.
Mi tío Alfonso, el hermano de mi mamá, sacó su vena investigadora y su capacidad creativa y acaba de publicar el libro Relatos del tío Ramón - Mitología, oralidad y memoria.
Declaro desde ya mi conflicto de intereses al reconocer que se trata de una obra que resulta entrañable para mí, no solo porque me recuerda esos momentos familiares, sino porque ustedes tienen que saber que mi vena humanística está atravesada de manera muy decidida por la influencia de Alfonso. Fue el profesor de........
