El bulevar de los acontecimientos
Todos los humanos estamos siempre inmersos en la historia sin saberlo, a veces debido a la inmediatez de los acontecimientos que nos circundan. El tiempo pasa rápido, un lustro es poco, veinte años es nada como dice el tango, son solo fugaces lapsos, y sin embargo en esta fuga permanente asistimos a acontecimientos que mucho tiempo después serán escrutados por los historiadores, quienes por fortuna existen desde la antigüedad y seguirán presentes cuando nuestras generaciones ya hayan desaparecido.
Los contemporáneos de todas las épocas no estaban en condiciones de imaginar que en el futuro serían temas de investigación por muy humildes e insignificantes que fueran y muchos próceres y héroes fracasados a su vez nunca imaginaron que terminarían convertidos algún día en estatuas.
Pienso en el tímido y modesto sabio Francisco José de Caldas, quien pidió clemencia a los crueles españoles comandados por Pablo Morillo, que lo condenaron por estar involucrado en la revuelta de la independencia. La leyenda dice que en su celda dibujó un círculo donde decía "oh larga y negra partida". Los esbirros del imperio argumentaron que "España no necesita de sabios" y procedieron a fusilarlo........
